Mis lecturas de mayo de 2023

En mayo terminé varios de esos libros de no ficción que voy alternando con otros y alargo su lectura durante varios meses. Eso hace que el número de reseñas que corresponden a este mes sea elevado: tantas como nueve; casi dos por semana.

Además, por esas casualidades que tiene la vida, en la ficción acabó siendo un mes muy marcado por el corazón, lo que, para una persona como yo que tiene un gran corazón (o sea de un tamaño anormal) que le da algún problema y que lleva casi un año a la espera de que le implanten un marcapasos, fue un tanto atosigante. Pero me gustó ver esos casos que afectaban a personajes y que, ¡claro! eran más graves que el mío.

Voy ya con las reseñas, que me llevarán un tiempo.

Einstein y el arte de montar en bicicleta, de Ben Irvin. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)

Einstein y el arte de montar en bicicleta es uno de esos libros que fui saboreando poco a poco a lo largo de varios meses. Este libro de Ben Irvin lleva por subtítulo Buscando el equilibrio en el mundo moderno. Se sitúa entre la loa a la bicicleta y sus virtudes y el libro de autoayuda, con frases estimulantes. El autor, filósofo de formación, ensalza las virtudes de la bicicleta, con el mundo y la vida de Einstein como fuentes de inspiración. Un libro interesante, que me gustó leer. Uno de los muchos libros relacionados con la bicicleta, una de mis aficiones, que voy leyendo a lo largo del tiempo.

El primer libro de ficción que terminé fue Salvo mi corazón, todo está bien, de Héctor Abad Faciolince. Un sacerdote, bueno y muy culto (experto en Cine y en Ópera) está a la espera de un trasplante de corazón. Su vida cambia en la nueva casa en la que va a vivir. Basada en hechos reales y, creo también, muy relacionada con la salud del propio autor.

Salvo mi corazón todo está bien, de Héctor Abad Faciolince. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)

Abad Faciolince es el autor de la muy alabada El olvido que seremos, una novela que me encantó en su momento y que incluso fue llevada al cine años después. Era una recomendación clásica de La Modesta Librería, que cerró hace poco. Cuando me la recomendaron ya la había leído y compré La oculta, del mismo autor, también con tintes autobiográficos (todas sus obras los tienen) y que también me gustó mucho.

En esta ocasión, como ya he comentado, el tema me tocaba muy de cerca: tampoco mi corazón está bien del todo. Además, al ser el protagonista un sacerdote, contiene interesantes reflexiones sobre la religión.

Un libro muy interesante y muy bien escrito.

Tenía el libro en casa para leerlo en algún momento cuando se anunció que sería el protagonista de la conversación con Rafa Caunedo en el Círculo Cultural de El Corte Inglés. Me esforcé para terminarlo a tiempo y lo conseguí, pero finalmente no pude asistir. Sé que fue una sesión muy interesante, porque el autor lo es, además de una muy buena persona. Cuando poco tiempo después le vi afectado por los bombardeos rusos en Ucrania y leí lo que escribió sobre ese tema, me confirmé en esa idea.

Gravedad cero, de Woody Allen. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)

Aunque Gravedad cero, de Woody Allen sea un libro de ficción, un conjunto de cerca de 20 relatos con el más característico humor del autor, lo leí en pequeñas dosis, alternando los relatos con otras ficciones. Nueva York y el mundo del Cine constituyen el ambiente de muchos de ellos. Son relatos muy ácidos, muy sarcásticos, muy característicos de Woody Allen. Lo pasé muy bien leyéndolo; es muy divertido. Siempre me ha gustado el cine dirigido por este autor, lo que seguro ayuda.

Ya he comentado alguna vez por aquí que tengo la suerte de tener por vecino a Ray Loriga. Hace unos meses, cuando acababa de salir su último libro, Cualquier verano es un final, dejaron en mi casa un paquete para él, que había salido un momento. Cuando se lo fui a entregar, lo abrió pensando que serían ejemplares de su último libro, con la intención de regalarme uno (lo hizo a los pocos días, cuando recibió otro paquete, este ya en su casa). El caso es que lo que le llegaba era una reedición de Héroes, una de sus primeras novelas. Y me regaló un ejemplar.

Héroes, de Ray Loriga (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)

Ray empezó a escribir muy joven y enseguida tuvo éxito. Recuerdo que era el escritor favorito de mi hija Usúe en sus tiempos de universitaria; luego en su época de RNE llegó a entrevistarle dos veces y siempre venía emocionada a casa.

Héroes es una de aquellas primeras novelas y se le nota un poco. Es una novela corta y muy fácil de leer (la leí en un día). La componen capítulos muy cortos, brillantes como fuegos artificiales, un tanto inconexos. ¿Son las aventuras de un joven o el sueño, con drogas, rock and roll y algo de sexo, de ese mismo joven que no sale de su habitación?

Creo que me habría gustado más en su momento, cuando yo también era más joven y apreciaba más ese tipo de experimentos brillantes.

Seguro que en su momento, hace 30 años, esa brillantez impresionaba más que ahora. Pero también pienso que en esa época yo tenía una hija adolescente y, seguramente, me habría asustado. Luego esa hija leyó el libro y le gustó (incluso entrevistó al autor y se emocionó con él cuando trabajó en la radio) pero ya era otro momento. Cuando al cabo de los años, mi hija ya no vivía en casa, se lo encontró como vecino nuestro, la sorpresa fue mayúscula.

Cómo hacer que te pasen cosas buenas, de Marian Rojas Estapé, fue otro de esos libros que voy alternando con otros y que acabo leyendo a lo largo de varios meses.

No soy muy dado a leer libros de autoayuda (aunque quienes lean esta entrada no pensarán eso) pero este me lo pasó mi hija cuando a finales del año pasado atravesé una mala racha por mis problemas de salud. Me pareció muy interesante y creo que fue uno de los factores que me ayudó a superar el mal momento.

La idea de centrarse en el presente y afrontar los problemas con optimismo, olvidarse de aquello que no tiene remedio y no podemos cambiar…todo ello visto desde un punto médico y fisiológico: las hormonas que segregamos (dopamina, cortisol,…) y su influencia en nuestra vida. Todo ello explicado con casos reales que  la psiquiatra ha vivido y tratado en su actividad profesional. Me resultó muy interesante.

El cisne negro, de Nassim Nicholas Taleb, es uno de esos libros de los que has oído hablar mucho, que crees que será interesante, pero nunca te decides a leer. Yo me decidí a la vuelta del verano pasado y, efectivamente es interesante, pero también excesivamente largo y bastante reiterativo. Lo iba cogiendo y dejando y acabé tardando varios meses en terminar de leerlo.

El cisne negro, de Nassim Nicholas Taleb. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)
Como resumen muy breve podría decir que estoy de acuerdo con la tesis principal: los hechos altamente improbables son los que realmente producen los grandes cambios en el mundo, en nuestra vida…y en las finanzas, que es el campo en el que se ha movido el autor y el que parece ser su mayor preocupación.
Pero no da ningún indicio de cómo preverlos, afrontarlos o aprovecharlos. Y yo estoy absolutamente en contra de olvidar los hechos más probables. No estoy de acuerdo en su rechazo frontal a las probabilidades bayesianas, las que se basan en los hechos reales del pasado, las que todos hemos utilizado en nuestra vida y nuestros trabajos (y que seguramente no nos han ayudado a hacernos ricos). Lo normal (voy con un ejemplo de mi profesión) es que el programa de la semana que viene tenga una audiencia similar al de las semanas anteriores, con su tendencia. No puedes jugártela siempre a que va a ocurrir algo excepcional. Lo excepcional, por definición, sólo ocurre excepcionalmente.
¡Claro que invertir en Google en 2003 fue una gran idea! pero miles de personas invirtieron en empresas que parecían similares y perdieron su dinero cuando se hundieron.
¿Dónde van las marcas cuando mueren? Biblioteca de la Academia de la Publicidad. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)
¿Dónde van las marcas cuando mueren? es el primer libro de la Biblioteca de la Academia de la Publicidad, un empeño muy interesante que no sería posible, al menos en este caso sin el apoyo de Sergio Rodríguez y su Historia de la Publicidad, que almacena en sus locales de Palma de Mallorca millones de objetos (libros, películas, carteles, documentos de empresas,…) que constituyen la memoria de la publicidad española y, en parte, de la mundial.
En esta ocasión se trata de un libro más para ver y recordar la publicidad de marcas que ya no existen, que para leer. Los textos son escasos, aunque muy interesantes.
Desde la ciudad de los miradores, de Jesús María Pérez García “Atxalde”. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)
Ya es una tradición que en Vitoria me regalen libros de escritores locales; mis hermanas, el Olentzero o en cualquier ocasión. Esta vez fue el Olentzero y el regalo correspondiente Desde la ciudad de los miradores (inquietudes y nostalgias), de Jesús María PEREZ García “Atxalde. Un libro de poemas, casi todos en versos libres, con Vitoria como tema, junto a poesía erótica. En los últimos años no soy un lector habitual de poesía, aunque sí escucho algunos podcast en los que buenos amigos recopilan y recitan buena poesía. En este caso me costó entrar; casi todos son poemas largos y el verso libre no me ayudaba mucho. Pero según iba avanzando poco a poco, el libro me interesó más, tanto por los temas locales, que me traen a la memoria mi pueblo, donde pasé mis primeros años y mi adolescencia, como por los poemas eróticos. Cuando terminé de leerlo empecé una segunda vuelta, entendiéndolo y apreciándolo más.
Esperando el diluvio, de Dolores Redondo (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)
Terminé mis lecturas del mes con Esperando el diluvio, de la guipuzcoana Dolores Redondo, que se hizo famosa hace algunos años con la trilogía del Roncal. Esperando el diluvio es una novela negra muy interesante, ambientada en Escocia y las inundaciones de Bilbao de agosto de 1983. Una novela muy entretenida, que se lee muy bien.
Las inundaciones de Bilbao de agosto de 1983, hace ahora justo cuarenta años fueron un suceso muy doloroso. Recuerdo ese momento terrible, con muchos muertos y un desastre urbano impresionante. Mi hermano José Ramón dirigía entonces las obras del Metro de Bilbao, cuyo proyecto dirigió, y tuvo que intervenir mucho.
Con este libro se completó mi mes del corazón: el policía escocés que investiga el caso tiene una enfermedad cardíaca grave y necesita un trasplante urgente. Entre esta y la de Abad me hice un experto en la FE (Fracción de eyección): la cantidad de sangre, expresada en porcentaje, que se bombea de un ventrículo lleno en cada latido del corazón). Los que tenemos un gran corazón, con las paredes engrosadas, tenemos poca FE y hay que ayudarnos artificialmente.

 

 

 

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