Pasatiempos

Durante muchos años compré el periódico cada día; al menos uno y lo leía de pe a pa. Con el tiempo cada vez me resultaba más difícil leerlo, pero seguía comprándolo.

Hace un par de años, con ocasión de una subida de precio, me paré a pensar en cómo era mi relación con los diarios, que muchas veces se convertían en una obligación pendiente que tenía que cumplir por las noches, con las noticias ya pasadas. Dejé de comprarlo cada día. Lo conté aquí y me causó algún problema.

Pero sigo comprando diarios los fines de semana, cuando tengo algo más de tiempo. Y en vacaciones compro dos cada día: la edición de Álava de El Correo, el periódico con el que aprendí a leer y otro, normalmente El País, pese a que en agosto se declara en huelga de contenidos caídos.

En vacaciones mi madre está conmigo. Va a cumplir noventa años en noviembre y tiene una cabeza excepcional. Por cada libro que leo ella lee dos…o tres. Realmente no doy abasto para proporcionarle toda la lectura que necesita porque además no puedo darle libros muy gordos. No es que no pueda seguirlos: se le cansan los brazos.

Pero eso sí, cuando cada día terminamos nuestra lectura de los periódicos, la suya más extensa, la mía más larga, empezamos con los pasatiempos. Ella es la reina de los crucigramas, se lo sabe todo, aunque cada verano, al comienzo, le cuesta acostumbrarse al humor de las definiciones de Mambrino, que es quien firma los crucigramas de El País.

Entre los dos descubrimos los siete errores o las palabras y las frases ocultas en las sopas de letras y al final me deja pelearme a mí solo con los sudokus…creo que son demasiado modernos y no he conseguido aficionarle.

Así transcurre nuestra buena media hora. Mi madre dice que La Ribera (donde pasamos las vacaciones) le sienta muy bien. Yo creo que ese rato de tareas compartidas forma parte de la medicina que le mejora.

0 comentarios en «Pasatiempos»

  1. Por supuesto que le sientan bien esos ratos.
    Y, ¿a quién no? No sólo le sienta bien el clima -más afortunado que el de nuestras tierras-, el cambio de aires en sí, el romper con la rutina terriblemente larga del invierno, pero lo que mejor le sienta sin duda alguna es la compañia que consigue estos días, compartiendo todas las vacaciones de su hijo. Eso, la lectura y los crucigramas le cargan la pila para todo el año.
    Disfrutad de lo que os queda.
    Ya sabeis, el último día, el de vuelta, cuando tengais casi terminadas las maletas el sol lucirá más limpio y mejor que los días anteriores. Siempre es así. Y ¿qué más da? El próximo año, más y mejor.
    Un beso a todos.

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  2. Estimado Eduardo:

    Mi pregunta es: ¿ se puede ser un buen planificador de medios sin exponerse a los medios?

    Un cordial saludo

    P.D. No sabes cómo te entiendo la prensa me da una pereza absoluta.

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  3. Veo que lo pasa muy bien en compañía de su madre, la mía ya no vive la mataron en un hospital , pues entró viva y salio muerta , solo tenia noventa y un años y nunca estuvo enferma de verdad, siempre tenia pequeños achaques y aquel día en que decidimos que la viera un médico, en fin, así es la vida , por algo los llaman matasanos, mejor es procurar llevar una vida sana , hacer ejercicio y no caer en manos de ese clan que nada curan como no sea cortando por lo sano.

    Clica sobre mi nombre

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  4. Para Carmen: Tienes razón. Yo también creo que para planificar medios hay que conocer bien todos los medios y exponerse a ellos.
    Yo sólo soy un viejo investigador de medios (más razón para conocerlos bien) y sí, trato de exponerme a los medios para conocerlos mejor, pero no todos los días a todos los medios. Ni siquiera me daría tiempo
    Ahora es imposible conocer a fondo todos los medios y micromedios y sus diversas trayectorias; muchas veces tenemos que conformarnos con los fríos datos.
    ¡Sólo los datos, pero nada menos que los datos!

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