2025: Un año complejo (2) Escenario mundial

Tras la más bien gris presidencia de Biden, vuelve Trump, un presidente de Estados Unidos que ya conocemos por sus “boutades” y el esperpéntico final de su anterior presidencia. Ahora vuelve con aquella experiencia, cuatro años mayor y con más poder que entonces, ya que controlará el Congreso, el Senado y el Tribunal Supremo. Y vuelve, como todos, con sus propias contradicciones: prometiendo mirar al interior del país, con la correspondiente subida de aranceles para proteger la economía local, pero diciendo que acabará en un día con la guerra de Ucrania y destruirá a Hamás si en enero no ha devuelto a los secuestrados del 7 de octubre, pero que Siria es un asunto absolutamente ajeno en el que Estados Unidos no debe intervenir. (**)

Trump siempre puede ser una sorpresa. (Imagen tomada de IPMark)

Por su parte, China, la otra gran potencia de un mundo de nuevo cada vez más bipolar, afronta dificultades: su economía crece a un ritmo que no llega al 5% previsto, una cifra muy inferior a las que vimos hace tan solo unos años (entre 2003 y 2010 hubo seis años en los que el crecimiento superó el 10%), pero que para sí quisieran la mayoría de los países occidentales. El presidente Xi Jinping ha renovado su mandato por cinco años más, con lo que no habría que esperar grandes cambios en la línea de actuación del país. China es un país cada vez más poderoso y con más importancia en la economía mundial.

China, un país cada vez más importante en la escena mundial. (Imagen tomada de IPMark).

Europa, que en algunos aspectos sería la tercera pata en ese mundo de los grandes, sigue perdiendo su capacidad competitiva, con cierto anquilosamiento por el exceso de regulación. Una regulación que luego, en buena medida, es adoptada por otros países. Un continente que no acaba de cumplir los sueños de los europeístas pioneros, enfrenta ahora graves problemas en sus países promotores. Tras la salida del Reino Unido cada vez hay más países en los que ganan posiciones los partidarios de políticas que no cuadran bien con la idea de Europa. Se anuncian cambios importantes en Alemania o en Francia, dos países en los que ganan fuerza los partidos de extrema derecha más aislacionistas, similares a los que ya han alcanzado el poder en Hungría o Italia, o condicionan el gobierno en los Países Bajos y en otras zonas. Se espera que el crecimiento de la economía en la Unión Europea no alcance este año el 1%, con algunos países con cifras de crecimiento negativas.

A principios de diciembre hemos visto cómo en Corea del Sur, uno de los países más estables y prósperos de Asia, se producía una inesperada situación de gran complejidad: el Presidente declaró la Ley Marcial, pero encontró una fuerte oposición, en las calles y en el parlamento, que ha acabado costándole el poder.

(*) Esta entrada es la segunda parte del artículo resumen anual que escribo para la revista IPMark.

(**) Después de que se publicara este artículo hemos conocido las ambiciones de Trump en política exterior: enfrentar a sus aliados. Canadá como nuevo estado de los USA, compra o conquista de Groenlandia, en contra de Dinamarca y recuperación del Canal de Panamá. Todo eso sin haber llegado aún a la Casa Blanca.

Biden podría concluir su mandato consiguiendo una tregua en Oriente Medio que hasta ahora parecía inalcanzable.

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