Escribir un libro

Yo ya tenía una hija magnífica, había plantado varios árboles, entre otros un aguacatero que cada año nos da una buena cosecha. Y había escrito miles de artículos, unos cuantos cientos aquí, en IPMark, (**) tras casi veinte años de colaboración) y varios, bastantes, capítulos en libros colectivos. Hasta tengo escrito, a medias con un colega, un libro sobre investigación de medios, la profesión a la que me he dedicado durante tantos años. Puede que algún día vea la luz.

Cartel de la presentación de Y al final…el miedo.

Pero me faltaba escribir un libro en solitario. Ya lo he hecho: es un libro de relatos, titulado “Y al final…el miedo”. Son relatos independientes; algunos son claramente autobiográficos, tratan de recoger esos recuerdos que nos vienen de vez en cuando a la memoria y cuya verosimilitud no siempre comprobamos. Otros son ficciones que parten de algún recuerdo, alguna experiencia o incluso de algún sueño. Y otros, la mayoría, son simplemente ficciones con algún punto de apoyo en la realidad, o ni siquiera eso. Algunos tienen un giro final, inesperado, que puede provocar una cierta sensación de miedo. De ahí, quizá, el título, aunque también se puede interpretar como una metáfora de la vida: cuando vamos avanzando y nos acercamos al inevitable final, la incertidumbre crece, y con ella el miedo, o los miedos, que pueden tener muchos aspectos diferentes.

Lo siguiente que hay que hacer es darlo a conocer a los posibles lectores. Es lo más parecido a una campaña de publicidad y ese es el momento en que te das cuenta de que así, sin datos de esos posibles lectores, no es fácil hacerlo.

Lo estoy intentando con los medios a mi alcance y espero tener un poquito de apoyo de los medios del sector publicitario, un sector en el que se mueve una buena parte de mis amigos que, espero, serán mis primeros lectores.

Ya está. El libro ya está escrito. Sólo falta que llegue al encuentro con sus lectores. Voy a hacer una presentación el día 13 de marzo, a las 11 de la mañana en el espacio COMO, en Castellana 94. Es una sala muy inspiradora, en un lugar espectacular. Merece la pena conocerlo.

Me encantaría verte ese día y dedicarte un ejemplar. Te espero allí.

Nunca se sabe cuantas personas van a acudir. Si van muy pocas, lo pasaré mal. Nunca serán demasiadas, pero el aforo es limitado. Para tener una idea de cuantos seremos, estaría muy bien que te inscribieras rellenando el cuestionario aquí enlazado.

(*): escribí este artículo (o uno muy parecido) para el número de marzo de la revista IPMark

(**): En realidad he colaborado con casi todos los medios del sector publicitario y supero los 1900 artículos en este blog.

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