La Radio celebra su día

Como cada 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio.

Yo he sido siempre un hombre de radio. Ahora quizá un poco menos.

En mi casa no había televisión. Mi padre, un profesor bastante rígido, no era partidario. Pensaba que la televisión nos impediría estudiar. Sólo llegó cuando yo ya tenía 17 años y mi hermana Blanca, que tenía 9, tuvo una enfermedad larga y la tía Cristi, la hermana mayor de mi madre, le regaló una.

Así que durante muchos años todos mis recuerdos sonoros se generaron en la radio. Recuerdo, casi setenta años después, al «negrito del África Tropical» que patrocinaba «Matilde, Perico y Periquín«, que una vez a la semana emitía Radio Vitoria, entonces asociada a la SER. O los programas deportivos, con «su presencia siempre agrada», o «está como nunca».

Unidad móvil (FOTO tomada de la web de Gorka Zumeta)

Ya era algo más mayor cuando me enteré de que el fundador de Radio Vitoria era don Francisco Hernández, uno de los mejores amigos de mi padre, un médico aragonés que llevaba toda su vida en Vitoria. En su huerta, lo que ahora llamarían un huerto urbano, nos reuníamos un buen grupo de niños de las dos familias a jugar durante los veranos.

Mi madre me contaba que, unos años antes, cuando Panchi, el hijo de don Francisco era poco más que un niño llevaba una sección en la radio en la que narraba cuentos para los niños. Fue una pena que yo no llegara a escucharlos.

Cuando queríamos conocer la actualidad de nuestro país no nos conformábamos con «el parte«, el diario hablado de Radio Nacional con el que en aquella época tenían que conectar todas las emisoras. Por las noches conectábamos con Radio París (el Office de la Radiodiffusion-Télévision Française) y escuchábamos el boletín de noticias en español, que en mi recuerdo presentaban Adelita del Campo y Julián Antonio Ramírez. Siempre que pienso en radio me vienen a la cabeza sus nombres; no sé si algún otro medio crea recuerdos tan permanentes.

Cuando cumplí 16 años me regalaron mi primer receptor, de transistores. Un Philips de funda gris, que me acompañó los últimos años de bachiller y los primeros de universidad. Además de AM y FM se podía escuchar onda larga. Los primeros años lo utilizaba para oir programas musicales en Europe 1 o en Radio Montecarlo. Luego, ya en Madrid, me sirvió para escuchar a la policía en aquellos años de manifestaciones en la Universitaria. Y para escuchar mucha radio.

Viví escuchando la radio toda la revolución musical de aquellos años.

Escuché la noticia de la muerte de Franco, el nombramiento de Suárez o el intento de golpe de estado de Tejero en la radio.

Mi primer trabajo fue en el Gabinete de Investigación de Audiencia de RTVE. Cuando llegaban los resultados del EGM yo siempre elegía analizar los datos de Radio. La Televisión tenía entonces unas audiencias multimillonarias, pero sólo había dos cadenas, las dos de la misma casa; su análisis me parecía aburrido. En cambio en la Radio había competencia; se podía ver la evolución de las diferentes cadenas y, sobre todo, de las características de sus oyentes. Me inventaba índices para poder comparar entre sí las audiencias de las cadenas.

En la segunda mitad de los años ochenta, Radiocadena Española, una de las que componían RTVE, tuvo un problema con los datos del EGM : Hubo que hacer un estudio alternativo para contrastar los resultados. Me encargaron dirigirlo a mí. Conseguí que participaran todas las cadenas existentes en aquel momento e incluso alguna emisoras locales. Fue una de la mayores satisfacciones de mi carrera.

Gorka Zumeta, locutor y analista de datos de audiencia (FOTO tomada de su web)

Ya en la agencia de medios, en la que la Radio no tenía protagonismo en las planificaciones, seguí prestando mucha atención a la Radio. Cuando manteníamos los estudios Menfis, una línea de medición de la atención a través del recuerdo inmediato (que empezamos para Televisión y fuimos extendiendo al resto de los medios) lo hicimos durante dos años sobre la Radio, con la participación de la Cadena SER y de su exclusivista publicitario GDM. Recuerdo haber ido a presentar el estudio en una convención de la cadena, que se celebró en Ibiza.

La Radio mantiene a lo largo de los años niveles de audiencia muy similares, superando el 50% de oyentes diarios. Pero, como todos los medios tradicionales, sufre un proceso de envejecimiento de sus oyentes que, en parte, puede atenuarse con la digitalización, una tarea en la que el medio no ha profundizado. Pero aún está a tiempo.

Sigo teniendo interés por los datos de audiencia y cuando sale el EGM me gusta leer los análisis que hace mi amigo Gorka Zumeta.

Yo sigo oyendo la Radio, aunque no con la intensidad de antes. No me gusta la polarización de las cadenas generalistas, seguramente inevitable en una sociedad como la nuestra. Pero saber de antemano qué nos va a contar la emisora que elegimos y que, sea cual sea, todas las noticias estén trufadas de opinión, no me gusta demasiado.

También tengo la sensación de que cuando oigo música en la radio siempre acabo escuchando las mismas canciones. Seguro que es sólo una sensación, o que no sé elegir las emisoras. Me he hecho muy mayor.

En cualquier caso LARGA VIDA A LA RADIO, una parte fundamental de nuestras vidas.

4 comentarios en «La Radio celebra su día»

    • Muchas gracias, Justerini.
      Siempre he sido un hombre de Radio; igual ahora un poco menos.
      Cuando vi que se me pasaba el día de la Radio lo escribí casi sin pensar; sólo con recuerdos. Me alegra que te gustara.

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  1. Qué bien contado, Eduardo. Me ha gustado mucho. Yo tengo que reconocer que actualmente no escucho la radio. Hace poco estuvimos en Toledo y acompañé a mi suegro Juan Luis al mercadillo. Aproveché para comprar un pequeño transistor para cambiar de costumbres y escuchar la radio cuando me levanto por las mañanas, antes de ir a trabajar. No quiero escucharla por el móvil. En cambio, cuando era pequeña escuchaba mucho la radio y apenas veía la tele. Dormía casi siempre en casa de mis abuelos y nunca tuvieron ni quisieron tele. Soy de la generación de «Corrupción en Miami» o «La hora de Bill Cosby», pero yo nunca lo veía. Escuchaba mucho con mi abuela los informativos de primera hora de RNE con la rueda de temperaturas de las 7:20 h o con mi abuelo «Tablero deportivo». Mi abuela no dormía bien y escuchaba mucho la radio por la noche. Los fines de semana le encantaba «No es un día cualquiera». Gracias por hacerme recordar todo esto.

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    • Muchas gracias María Ángeles.
      Me gusta mucho tu comentario.
      Veo que somos muchos, y de diferentes generaciones, los que tenemos recuerdos relacionados con la Radio.
      Me acaban de contar una historia muy interesante, que aún no sé si puedo compartir.

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