Mis lecturas de agosto de 2022

El primer libro que terminé en agosto fue La playa de los ahogados, de Domingo Villar.

Siempre me había llamado la atención este autor y las portadas tan cuidadas que Siruela dedicaba a sus libros, pero nunca me decidí a comprar una de sus obras.

Cuando en el mes de mayo murió el autor, mi amigo Carlos Lamas (del que he hablado aquí en varias ocasiones, la última por su reciente muerte) nos recomendó mucho a este paisano suyo en el grupo de Whatsapp que compartíamos.

En la Feria del Libro compré este libro, que leí en agosto, ya en La Ribera. Me pareció una obra magnífica. Retrata de forma notable el carácter gallego y el ambiente de las Rías Bajas.

La playa de los ahogados, de Domingo Villar. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia)

Consigue mantener hasta el final la intriga sobre el caso: un aparente suicidio lleva a investigar sobre un naufragio ocurrido diez años antes. A partir de ahí se va desarrollando una intriga sumamente interesante, que nos lleva de sorpresa en sorpresa hasta el desenlace final.

Un aspecto que me llamó la atención es el formal: cada capítulo lleva por título una palabra, con todas sus definiciones a manera de una entradilla de diccionario.

Sin duda leeré las otras novelas del autor. Ahora me imagino a mi amigo Carlos, allí donde esté, paseando por el Vigo celestial con Mincho Villar y preguntándole, como sólo él sabía hacer, por todos los aspectos de la ciudad, su vida y sus novelas.

También compré en la Feria del Libro Nunca serás un verdadero Gondra, de Borja Ortiz de Gondra.

Es otro de esos libros que te llaman la atención por alguna causa curiosa. En este caso, aparte de desarrollarse en mi tierra, el apellido Gondra me recordaba a una compañera de clase que tuve en los últimos años del instituto en Vitoria.

El tema del libro es el declive de una familia de la alta burguesía vasca en el contexto del conflicto político que vivió la zona a finales del siglo XX. El narrador es un miembro, homosexual, de la familia, que trabaja en Nueva York.

Nunca serás un verdadero Gondra, de Borja Ortiz de Gondra. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia).

Algorta, uno de los núcleos de población del municipio de Guecho, en el que residen gran parte de las mayores fortunas vascas de toda la vida, es el escenario principal de la obra. Incluso alguna escena ocurre en la Plaza de San Nicolás, que conozco bien porque pasé algunas semanas de mi juventud en casa de mi hermano, que vivió algunos años, en la Avenida de Basagoiti, justo enfrente de esa plaza. El Portu Zarra, Puerto Viejo, también muy cercano, es otro de los escenarios.

El narrador trata de escribir una novela basada en la historia de su familia, pero los sucesos de su propia vida, muy marcados por el conflicto vasco, se entremezclan constantemente y le complican su trabajo.

Me pareció un libro interesante, incluso con ese final inacabado que parece impuesto por la estructura propuesta por el autor: se trata de una historia difícil, en la que se entremezcla una disputa familiar/política, mal resuelta.

Me habían recomendado varias personas diferentes Exhalación, de Ted Chiang y hacía bastante tiempo que no leía ciencia ficción. Era un buen motivo para volver.

Se trata de un conjunto de nueve relatos de ciencia ficción moderna, sin naves espaciales ni viajes intergalácticos, sobre temas muy diversos y escritos con estilos diferentes.

Como la mayoría de las colecciones de relatos, es irregular, pero mantiene el interés y me gustó.

Exhalación, de Ted Chiang. (FOTO de la portada: E.Madinaveitia).

Temas tan actuales como la inteligencia artificial o las modificaciones en el software y los dilemas que plantea nuestra relación con la tecnología, dan lugar a historias singulares e interesantes.

¿Qué pasaría en un mundo en el que todo quede grabado y se pueda volver a consultar? o ¿qué ocurre si en cada dilema podemos vivir las consecuencias de una decisión y su alternativa? O cuál debe ser la relación con una vida creada artificialmente…son algunas de las cuestiones que plantean estos inteligentes relatos.

También terminé durante el mes de agosto La prensa libre no fue un regalo, de mi amigo José Antonio Martínez Soler, un libro que también compré en la Feria del Libro (el autor me lo dedicó) y me acompañó a lo largo de varias semanas.

Conocí a José Antonio (JAMS) a finales del siglo pasado, en los primeros días de la prensa gratuita, cuando él fundó Madrid y más, que pronto se convertiría en 20 Minutos. Es cierto que coincidimos en Torrespaña, a mediados de los ochenta, cuando él era Director del Informativo Matinal de TVE y yo trabajaba en el Gabinete de Investigación de Audiencia. Él dice que se acuerda de mí de aquella época, pero es poco probable, porque entonces yo era muy poco visible.

Fue en su época de 20 Minutos cuando Arsenio Escolar me propuso escribir un blog, entonces Casi Enteros, que dio origen, al cabo de los años, a este El Vigía.

Durante unos meses tuve también el honor de que su hija Andrea, entonces al comienzo de su carrera, trabajara en mi equipo.

La prensa libre no fue un regalo, de José Antonio Martínez Soler. (FOTO de la pòrtada: E.Madinaveitia).

La prensa libre no fue un regalo tiene una doble visión: por una parte es una autobiografía de Martínez Soler; por otra es una historia de España desde los años sesenta hasta nuestros días, con una visión muy particular de la prensa de toda esta época por parte de una persona que ha sido uno de los grandes protagonistas de la evolución de los medios en la democracia.

JAMS fundó numerosos medios impresos, además de poner en marcha varios programas de TVE y realizar interesantes entrevistas electorales a los candidatos presidenciales.

El libro va entreverando los diversos avatares de la vida del autor con los acontecimientos que se desarrollaban en paralelo en España, de los que conoce y trata personalmente a muchos de los protagonistas.

Es un libro muy interesante y bien escrito, que se lee de forma muy amena, como si estuvieras en presencia del gran narrador que es Martínez Soler, siempre haciendo bromas sobre su ego y su narcisismo.

 

1 comentario en «Mis lecturas de agosto de 2022»

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