El aparente caos político no se refleja en los datos macroeconómicos. España, que pese a la caída de natalidad alcanza ahora su récord de población gracias a la inmigración, tiene en este momento las cifras de empleo más altas de su historia, las de paro más bajas desde la crisis de 2007 y recupera ventas de automóviles tras la pandemia y las dudas sobre motorización.
A comienzos de 2025 la población española superaba por primera vez los 49 millones de habitantes, un 14,1% de ellos extranjeros.
El paro se situaba en 2,4 millones de personas, casi 200.000 menos que un año antes. Es la menor cifra registrada en este mes desde 2007. La tasa de desempleo se situó en el tercer trimestre en el 10,45%, su nivel más bajo desde 2008 y tres décimas por debajo de la de un año antes. Por primera vez en muchos años hay varias comunidades en las que se rozan las cifras del pleno empleo teórico.
El número de afiliados a la seguridad social ha ido batiendo casi cada mes a lo largo de todo el año, las mejores cifras históricas. En noviembre superaba los 21,8 millones, medio millón más que un año antes.
La inflación ha repuntado poco a poco a lo largo del año; en noviembre se situaba en el 3,0%, seis décimas por encima de un año antes y lejos del deseado 2% que se rozó, incluso por debajo, en algunos momentos del año anterior.
De nuevo, como ha ocurrido en los últimos años, el Producto Interior Bruto (PIB) ha crecido por encima de las previsiones. A finales del tercer trimestre se situaba en el 2,8% en tasa interanual, siete décimas por debajo del registrado en 2024, pero tres por encima de las previsiones. Se sitúa muy por encima de los otros grandes países europeos que, pese a la mejoría de los últimos meses no llegan al 1% (Francia: 0,7%; Italia: 0,4%; Alemania: 0,2%); también supera al conjunto de la UE, que se quedará en un 1,6%. Tanto la guerra de Ucrania como la política arancelaria de Estados Unidos perjudican a los estados europeos con diferentes grados de intensidad.
El indicador de confianza del consumidor sigue manteniéndose por debajo de los 100 puntos, el valor medio de la escala. En octubre cayó hasta el 78,7; el mejor valor alcanzado en 2025 fueron los 85 puntos de enero. La crispación y la polarización política podrían explicar en parte estos bajos índices, que contrastan con la evolución de otros indicadores económicos.
Las bolsas se han comportado muy positivamente a lo largo del año, tras las dudas en los primeros meses de mandato de Trump. El IBEX 35 español está a mediados de diciembre en su máximo histórico, superando los 17.000 puntos, con lo que la subida anual se acerca al 40%, duplicando con creces la subida del año anterior.

La prima de riesgo se situaba a mediados de diciembre en 45 puntos, aproximadamente la mitad que a principios de año. Si recordamos que en 2012 llegó a superar los 600 puntos, se puede ver que este indicador también es muy favorable en el momento actual de la economía española.
Se espera que las ventas de automóviles superen los 1,1 millones en 2025; a finales de noviembre ya se superaba el millón de vehículos vendidos. Además, parece despegar por fin la venta de vehículos eléctricos, que superará los 200.000 en el total anual, duplicando con creces la cifra del año anterior. El modelo más vendido vuelve a ser uno de Dacia, el Sandero, seguido a gran distancia por el Renault Clío.
Con una población en constante crecimiento, una fuerte disminución en el tamaño medio de las familias y la constante llegada de inmigrantes, el problema de la vivienda se agrava por momentos. La escasez hace que los precios de venta y de alquiler se sitúen en cifras inalcanzables para la mayor parte de las economías.
La noticia económica del año fue la OPA hostil del BBVA sobre el Banco de Sabadell, que después de muchas idas y venidas, se quedó en nada.
La deuda pública superaba en el tercer trimestre los 1,7 billones de euros y no deja de subir en términos absolutos. En términos relativos sigue superando el 100% del PIB (103,4% en septiembre) si bien cae ligeramente, algo menos de dos puntos, respecto a la misma fecha del año anterior.
(*): Esta entrada corresponde a la cuarta entrega del artículo anual que escribí para el número de enero de la revista IPMark, con los datos disponibles a mediados de diciembre.