Ayer se celebró la décima edición de La @ de I+A.
Tuve el honor de pronunciar la charla de apertura, un breve resumen de cómo ha evolucionado esta jornada desde sus inicios en 2015.
Mis compañeros del comité organizador, (Jaime Agulló, Virginia Frías y Fernando Carrión) los mismos desde aquellos inicios (*), tuvieron el valor, casi diría la osadía, de encargarme esa importante tarea. O igual simplemente fue generosidad. Se lo agradecerá siempre.

Lo de menos era el contenido, o casi. Hablar de cómo ha evolucionado La @ a lo largo de sus once años de historia era resumir la evolución de un mundo en constante cambio acelerado; no sonaba muy difícil. Hacerlo en diez minutos lo complicaba un poco, aceleraba aún más la película; pero que lo hiciera una persona de mi edad, que lleva ya un tiempo alejada de las tablas, era un tanto arriesgado.
La verdad es que en todo momento me sentí muy arropado. Hice un breve guion y a partir de ahí mis compañeros de comité, con la ayuda de algunas IAs (y alguna IH, inteligencia humana, añadida) tuve unas cuantas propuestas para utilizarlas como presentación. Y sí: durante la presentación estaban detrás de mí, por si fallaba algo. Supongo.
Creo que no falló nada.
Una vez superados los nervios, ya pasado el trance, creo, me dijeron, que la presentación quedó bien. El público aplaudió; son generosos, siempre lo hacen. Y varias personas me dijeron que la presentación les había gustado (siempre es bueno tener amigos). Sobre todo gustó, me lo dijeron varias personas, incluido el Presidente de I+A, la diapositiva con la línea de tiempo que refleja los principales contenidos de cada año. Es como una película acelerada de cómo la evolución de la tecnología ha afectado al sector de la investigación, al de la publicidad…y a la vida, en general.

Una vez pasada esa charla de inicio empezó lo verdaderamente interesante: doce ponencias de gran calidad, en su mayor parte con aplicaciones reales y muy prácticas de la Inteligencia artificial a diversos trabajos. Pero también vimos aplicar la innovación en estudios cualitativos, introduciendo una cocina real en el transcurso de los grupos de discusión, o un estudio sobre la influencia de las pantallas en los niños (y en los padres),
Me llamó la atención (o no, ya nos hemos acostumbrado) el peso de las mascotas, en este caso los gatos: dos de las doce ponencias exponían trabajos dedicados a los mininos.
Vimos cómo se puede reducir el trabajo de identificación y clasificación de anuncios publicitarios, completando con criterio humano el trabajo de la IA, o cómo las máquinas ya no sólo identifican imágenes, también pueden reconocer sentimientos o expresiones. O como los cualitativos on line se complementan con imágenes realizadas por los propios participantes, que luego son analizadas y clasificadas con ayuda de la IA. Y muchos otros temas de gran interés.

La jornada finalizó con la entrega del premio a la mejor ponencia, votado por los participantes mediante un sistema electrónico, a la presentada por Mapi Merchante y Tania Canto, de Omnicom Media Group: «LuminAI, cómo el uso de la IA puede revolucionar el conocimiento del consumidor«, una manera de poner en contacto toda la información de fuentes propias y de mercado para obtener de forma rápida y eficiente informes sobre sectores, targets o marcas.
Completar diez ediciones de un seminario tan complejo e interesante como La @ ya es un motivo de suficiente alegría. Haberlo hecho presentando la charla inicial conmemorativa, añade otra buena dosis de alegría. Que además la ponencia ganadora lleve la marca de mi querida Mapi, a la que conocí cuando era más joven de lo que es ahora Andrea y creció a mi lado durante más de quince años, es la guinda que corona el pastel de cumpleaños.
Ayer fui muy feliz y quiero que se sepa.
(*) Este año hemos incorporado savia nueva: Andrea Ramos estaba en el instituto cuando hicimos la primera @.