Estos días sólo se habla de los aranceles de Trump. Es un tema muy serio porque está cambiando el mundo de forma radical y todo hace temer que el cambio es para peor.
Pero un personaje como Trump, que hace de la política un espectáculo y se comunica con el mundo a golpe de tuit (aunque muchos de esos tuits sean escenificados en ruedas de prensa y otras apariciones públicas), siempre deja algunas perlas sorprendentes.
Ayer decía que Europa les ha tratado mal porque las calles americanas están repletas de Audis, BMVs, Mercedes o Volvos mientra las marcas americanas de automóviles no venden en Europa. Interesante reflexión del líder máximo en el país de las marcas. La realidad no es esa, sino que las marcas americanas (Ford, Opel, Chrysler.,..) decidieron fabricar en Europa para abaratar costes (y seguramente para adaptarse con sus modelos a mercados muy diferentes del estadounidense). Y en algunos casos, luego vendieron a compañías europeas.

Podríamos decir lo mismo pero al revés de los refrescos de cola, por ejemplo, o de otros muchos productos.
Pero donde no hay ninguna duda de que las empresas americanas ganan por goleada es en el campo de las empresas tecnológicas. Google, Meta, Amazon, Netflix, no tienen ningún competidor europeo de peso.
Aquí es donde me entran las dudas.
Si miramos al mercado publicitario español con un poco de perspectiva temporal vemos que la inversión publicitaria en medios (convencionales en 2007, controlados en 2024, en lenguaje Infoadex): era en 2007 de 7983,6 millones de euros; de ellos un 6% correspondía a digital, lo que entonces aún llamábamos Internet.
En 2024 la inversión total en esos medios es de 6186,8 millones de euros, de los cuales un 29,6% corresponden a lo que Infoadex llama Search y Redes Sociales.
O sea que la llegada de las plataformas americanas (y ahora chinas, con Tik Tok y alguna otra marca) ha llevado a la publicidad en España a una caída del 22,5% en euros corrientes (un 56,3% menos en euros constantes) y del dinero que queda, un 43,7% del que se movía en 2007, casi un 30% se va a Estados Unidos (y un poco a China).
Así que los medios españoles han perdido casi un 70% de la inversión que captaban diecisiete años antes.
Igual se le podría decir esto a Trump en el único lenguaje que parece entender: un arancel recíproco a las empresas tecnológicas, que, tal como parece que los calcula, sería casi infinito porque dividiríamos por lo ingresos publicitarios de las plataformas españolas en Estados Unidos, que no serán mucho mayores que cero.
Si a eso añadimos que esas grandes tecnológicas apenas pagan impuestos en España, podríamos dar un pequeño paso hacia la solución.